domingo, 14 de septiembre de 2008

Reflexión sobre el aprendizaje y el desarrollo de las competencias

Esta lectura me hizo reflexionar sobre lo que yo concebía que era el aprendizaje, el aprendizaje situado, el aprendizaje significativo y las competencias.

Con respecto a las competencias me gustaría empezar con la pregunta que hace Ronald Barnett “¿Son los logros que busca el mundo del trabajo (al que debe responder la educación superior) semejantes a los logros generales que la educación superior desde siempre proclamó que perseguía?” 1 Yo lo que espero es que las competencias logren acercar la educación que se obtiene en la escuela con lo que realmente se necesita en el terreno laboral, pero que no sea indicativo de crear alumnos únicamente enfocados hacia cierta labor, sino al contrario que esas competencias ayuden a formar individuos más competentes en su trabajo sin olvidar el análisis y la reflexión que conlleva el tener buena educación escolar.

El aprendizaje es el uso del conocimiento asimilado que sirve para reconstruir al ser humano, ya que es el individuo el que decide qué aprender y como asimilar lo que quiere aprender para formar sus propios esquemas.

El aprendizaje significativo es muy difícil de definir porque así como cada persona es única, así es el aprendizaje, cada sujeto le da un valor diferente a lo que aprende, de acuerdo a sus intereses o necesidades individuales. Las dos formas de definir el aprendizaje significativo, la definición humanista y la constructivista se encuentran en las siguientes características enunciadas por Ana María González: “1) Se asimila en el plano del ser. (…) 2) Se integra a conocimientos anteriores”. 2 Estos aspectos se tienen que consideran en el proceso enseñanza-aprendizaje, para mejorar la planeación de las lecciones y para no frustrarse como maestro porque muchas veces olvidamos que la asimilación o reconstrucción de sí mismo depende de los alumnos más que del profesor.

En lo que se refiere al aprendizaje situado se deben de considerar dos aspectos importantes que menciona el autor de la lectura: “1) el interés del alumno por aprender algo; y 2) las posibilidades reales que tal alumno tiene para acometer con éxito la tarea de construir un determinado conocimiento.” 3 Estos dos aspectos mencionados por el autor se deben de considerar por el maestro para intentar dar a los alumnos tareas lo suficientemente atractivas para generar la motivación de realizarlas, pero no podemos olvidar que esas tareas también tienen que tener objetivos posibles de realizar por nuestros estudiantes.


1 Barnett, Ronald (2001). Los límites de la competencia. Gedisa, España, p. 127
2 González Garza, Ana María. Op. Cit., p. 81-82
3 Vargas Beal, Xavier (2005) El aprendizaje y el desarrollo de las competencias.

http://www.arquepisteme.iteso.mx/reportesobrelascompetencias.doc

martes, 2 de septiembre de 2008

Reflexión sobre las habilidades necesarias para el siglo XXI

El mundo globalizado en que vivimos actualmente ha provocado que la sociedad, la vida y la educación tengan que cambiar para adaptarse al siglo XXI, es por eso que los alumnos se deben enfocar en tener habilidades, destrezas, conocimiento significativo y competencias para poder enfrentar los retos de este siglo.

Las asignaturas curriculares básicas como matemáticas, español, inglés, etc., tienen que estar enfocadas desde la perspectiva innovadora de aprender de manera significativa y con un enfoque de aplicabilidad. El alumno debe saber como y para qué que sirve lo que están aprendiendo y de ser necesario donde se puede obtener la información necesaria para adquirir el conocimiento necesario para aprender. Para lograr ser competente, el alumno tendrá que utilizar su habilidad, pensamiento crítico y reflexivo, y dominar el uso de las TIC.

El estudiante del siglo XXI tiene que preocuparse por su entorno y tener conciencia global, entender otras culturas y diferentes formas de pensar. Un buen alumno también debe de pensar en llevar una vida saludable e integral; además de que es muy importante que sepa de los acontecimientos que ocurren en el mundo y aprenda a trabajar con los demás teniendo una buena comunicación y de manera colaborativa.
El profesor del siglo XXI tiene que modernizarse, estudiar y actualizarse con las nuevas tecnologías y métodos didácticos para intentar lograr un mejor proceso de enseñanza aprendizaje, y para poder ser capaz de estar a la altura de este mundo cambiante y globalizado.